La invasión de los Gálatas en el 275 AC marca un momento de inflexión en la historia de los herederos de Alejandro Magno. Acaban las luchas entre los antiguos generales macedonios, quedando como supervivientes tres dinastías:
los tolomeos en Egipto, descendientes de Tolomeo Soter; los seleúcidas en Asia, descendientes de Seleuco Nicator y los antigonidas en Macedonia, descendentes de Antigono II Gónata, nieto de Antigono el Tuerto.
Los tres reinos se enfrentarán entre sí en numerosas ocasiones pero ninguno de ellos conseguirá la supremacía sobre los otros por la herencia de Alejandro Magno.
Dos siglos después, uno tras otro caerán en manos de las legiones romanas.
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